CINE, ARTE, NUEVOS MEDIOS

domingo, 10 de mayo de 2009

Desde el espacio exterior



Continuando con el tema del found-footage y, más específicamente, la recuperación de la imaginería de Hollywood, he colgado en esta entrada la película Outer Space del cineasta austriaco Peter Tscherkassky. La página web de Tscherkasky contiene algunos artículos sobre esta y otras obras suyas, así como textos escritos por Tscherkassky acerca de los cineastas Matthias Müller y Kurt Kren.

Outer Space es ya un clásico del cine experimental reciente y está basada en una secuencia de la película de terror The Entity, en la cual la agresión de la fuerza maligna contra la protagonista se transforma en un "ataque" al celuloide, a la imagen y al sonido. A diferencia de gran parte del cine de vanguardia, las películas comentadas en esta y en las dos últimas entradas no descartan completamente la narración sino que la desplazan o reconstituyen a partir de manipulaciones formales-temporales (sobre todo Pièce Touchée), analogías meta-fílmicas y finalmente distorsiones que revelan “violentamente” la mecánica y la condición de objeto de la película.

En el texto de Alexander Horwath, Tabula Rasa and Back. The Avant-Garde Films of Peter Tscherkassky, disponible en línea, el autor resalta un punto también mencionado por William C. Wees (en el artículo que figura en la entrada anterior): Si las prácticas y las intenciones de los cines de vanguardia suelen contraponerse a las formas hegemónicas del cine comercial, las películas de Tscherkassky (como también es el caso con las de Matthias Müller y Martin Arnold) se distinguen al darle un lugar a las imágenes de Hollywood (y por ende reconocerlas) sin por ello abandonar el rigor formal ni la profundidad temática. En esta línea, Horwath propone una lectura interesante de Outer Space que traduzco a continuación:

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[...] Outer Space usa la película de horror The Entity [El ente]: una mujer (Barbara Hershey) entra en su hogar suburbano y es golpeada por un monstruo invisible, una “fuerza externa”. Ella se defiende y espera el siguiente ataque. Tscherkassky emplea esta historia de Hollywood más bien convencional para contar su propio relato: Una mujer entra en su imagen de película, en donde es atacada por un “monstruo”, una fuerza externa que sólo es visible para el espectador. Esta fuerza es la dura realidad, el área que rodea a la imagen. Ella es amenazada por el rastro anguloso de la luz de la banda sonora, por la franja de las perforaciones de la película y los sonidos de la “manufractura”, por la súbita reproducción de su propia imagen, por la perforación del espacio pictórico, por la parálisis del tiempo dentro de la película. El “monstruo” arrasa con todo, eliminando a la mujer de la película. Su victoria parece total, y la escena vuelve a la tranquilidad. Pero la mujer continua su ofensiva y recupera temporalmente su reproducción integral y su voz. El “monstruo” se mantiene a la espera. Todos los espejos muestran el reflejo de la mujer, y ella los mantiene dentro de su campo de visión. Los adversarios se miran unos a otros con atención. Podrían convertirse en aliados. Empatar. Esta segunda historia es materialista, autocrítica y cripto-feminista. Y también se trata de una alegoría. Nos habla acerca de aquél momento de crisis en el cual el héroe de la ilusión y el artista-héroe moderno detienen sus ataques ciegos, cuando de pronto se reconocen el uno al otro, en sus opuestos reprimidos. Uno ve la realidad (más allá de la ficción); el otro ve la realidad de las imágenes ficticias. Podrían ser aliados. Podrían empatar.

Acerca de Peter Tscherkassky:
Peter Tscherkassky: del super 8 al CinemaScope - Por Albert Alcoz


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